Vacaciones
Iba a ver si escribía algo, para dejar constancia durante las vacaciones que te puedes ir a tomar por culo, que te importa un huevo, unos cojones, que no dependes de nadie, que la vagancia te absorbe, que tiene ganas de hacer nada durante una semana dos septenarios o taitantos días, que lo que en realidad quieres es eso ; hacer nada por las mañanas, rendirte al primitivo arte del aperitivo - no te rías, que si te dejaran también tú lo harías - vivir la siesta como hace mucho y luego, y aunque me cuesta, bajar a tirarme en la playa con un buen libro, con esa brisa marina, sin prisas ni sordinas en su cuarta acepción que es la que más me gusta, la que te asusta no oír cuando realizas tu tarea diaria, la que te jode y te libera, la que deseas que llegue, y tarda – bastarda – la odias y la admiras durante once meses, la que en vacaciones junto a tu puño rollizo no aciertas a oír en tu muñeca porque la has defenestrado, guardado, encerrado o simplemente, tapado en un cajón de tu habitación o de tu mente.
Y verme ahí, peca que peca de pensamiento que de momento es gratis y está permitido, siempre que no se te note la baba cayendo o en la mirada, que hay quien te desnuda con una simple observación y aún los hay peores – tíos y tías, hombres y hembras, menores y mayores sin distinción – y tratas de ponerte en medio, interponiéndote al polvo telepático, por no hablar del telequinésico que algunos emisores parecen practicar o ¿es que nunca lo habéis notado?
La vida en la playa, cuando vas sólo, es singular.
No me había dado cuenta ni había pensado en ello, pero en frente de la ventana de mi patio sólo está este lado de la cuerda en el suelo y colgando hacia arriba el resto del cabo. De tender en ese cable me olvidé y ahora caigo en que en el otro lado están los dos extremos descolgados ¿significará algo? ¿Cuándo dejé de pensar en intentar repararlo? ¿En qué momento me conformé con los dos malditos cables a los lados de mi propia pared?
Colgamos hacia arriba, tendemos hacia dentro y follamos a distancia – SOMOS VÍCTIMAS DE NUESTRA PROPIA INCOMPRENSIÓN –
*Bueno, me despido por unos días/semanas, me olvido de todo y me voy a tostarme las neuronas a la playa.
**Que os lo paséis muy bien y a los que acaban de volver sólo quedan once meses.




