Me encanta la Navidad pero hay ciertas cosas que oigo o veo que me desconciertan.
Me desconciertan por que no entiendo francés y últimamente sólo vea en la tv anuncios muy raros en los que al final sale un frasco muy elaborado y una voz en off me dice algo en ese idioma. Miento, hoy he visto uno de un envase cristalino y un líquido transparente en el que hablaban de las bondades de Vichy Catalán, imagino que si llegan a hacer el publirreportaje en catalán, desde ciertos sectores les queman los camiones (espíritu navideño #1).
Odio los programas veraniegos, tan refrescantes, con tantas tías en bikini y tíos macizorros en tanga en los que siempre hay una piscina y/o una fuente en el plató. ¿Por qué no pueden ser como los bonitos programas de estas fechas? ¿Es tan difícil encontrar niños que hagan playback en verano? ¿No pueden bailar y cantar las estrellas de cada cadena con el calor?¿Es que en verano no hay humoristas que imiten al presidente de nuestra nación para hablar con presidentes recién electos? (espíritu navideño #2).
La gente se lanza al consumismo más exagerado pero no es tonta. Estoy hasta los mismísimos de ver una especie de “Papá Noel trepador” colgado de muchas terrazas, ¿por qué la gente pone ese Papá Noel?, porque no son tontos, poner a los Reyes Magos saldría mucho más caro y todos sabemos que los camellos no trepan. (espíritu navideño #3)
Entiendo que este país es una monarquía democrática, pero ¿por qué cojones me tengo que tragar el discurso del rey mientras ceno con mi familia en Nochebuena? ¿No podían televisar cualquier otra cosa en La 2? No, por narices tengo que escuchar el discurso de un nota que envía felicitaciones montadas y retocadas en Photoshop ¡ Qué credibilidad! (espíritu navideño #4)
En mi curro vespertino de pelocho me obligan a decir “Feliz Navidad” al finalizar la llamada – me niego, no soy cristiano - si digo “Feliz Navidad” a alguien o a algo, es por educación y además ha perdido todo el sentido, o ¿conocéis a alguien que cuando lo dice piense realmente en el nacimiento de Jesús “Hijo de Dios”? (espíritu navideño #5)
Los putos petardos en las calles, toda esa decoración en rojo y verde, lo felices que tenemos que estar, la gente que a la única misa que va es a la del gallo, las papeletas del sorteo de Navidad, los papelitos con “los basureros de su barrio les desean felices fiestas”, el mercado invernal de fichajes de futbolistas, las mentiras de las ofertas de telefonía móvil, fija, adsl, las gilipolleces que hay que hacer para recibir un nuevo año, la cantidad de euros que te acabas gastando, los papanoeles cada vez en colores más variados, la parafernalia montada junto a los centros comerciales, la que hay montada dentro de los centros comerciales, la abusiva subida de precios y la que nos espera después de Nochevieja… (espíritu navideño #n)
En fin, que una fiesta que en teoría estaba basada en un niño sin pañales se ha convertido en la de cuatro viejos barbudos con tres camellos y nosecuántos renos cargados hasta los topes de regalos pagados por nosotros mismos.
Desde aquí me sumo a la fiesta y sorteo entre todos los que escriban comentarios un fantástico viaje de 30 días por el lejano Oriente con todos los gastos pagados por quien sea agraciado con el premio.
Me encanta la Navidad.
Felices Fiestas sólo a los que quieran ser felicitados, los demás nos jodemos porque este año caen en fin de semana.
Categoría: Reflexiones